miércoles, 11 de febrero de 2009

EL PIRINEO ARAGONÉS

Este territorio está localizado al norte de la provincia de Huesca, está compuesto por cuatro comarcas. De oeste a este, estos territorios son La Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y La Ribagorza. Alberga uno de los 13 Parques Nacionales existentes en España, el de Ordesa y Monte Perdido, que además forma parte de la primera la Reserva de la Biosfera declarada en este país, la de Ordesa y Viñamala, constituida en el año 1977, con 51.396 hectáreas.

También acoge la cima más alta de la cordillera pirenaica, el Aneto (3.40) y un rico y variado patrimonio artístico, cultural y arquitectónico que dan una idea de la fructífera historia que ha tenido un territorio que ha sido cuna del Reino de Aragón y cuyos valles y montañas son surcados por el Camino de Santiago.





LA JACETANIA

La comarca de la Jacetania se extiende sobre un territorio poblado desde tiempos inmemoriales.
Su nombre se relaciona con la existencia de los "iakketanoí" (Jacetanos), del que ya daba cuenta el geógrafo griego Estrabón.

Estas montañas han recibido a lo largo de su historia influencias celtas, vasconas, romanas, carolingias, árabes y cristianas, conformando su singular personalidad y explicando su peso en el devenir histórico de Aragón. Los primeros asentamientos prehistóricos dejaron testimonio de la cultura megalítica de la zona atlántica europea, a la que perteneció el Pirineo. El imperio carolingio salvó la cordillera y llegó hasta los valles de Ansó y Echo, donde se levantó el Monasterio de San Pedro de Siresa en el S.IX.

La pertenencia de estas tierras a la Marca Hispánica abre un largo periodo de conflictos políticos y religiosos que desemboca en la formación de los primeros condados, germen del futuro Reino de Aragón. En esta época el Monasterio de San Juan de la Peña se convierte en el gran centro de poder político, cultural y religioso aragonés . El rey de Navarra Sancho Garcés III, entrega en herencia el Condado de Aragón a su hijo Ramiro I con el título de Rey, constituyéndose en el primer monarca de la Casa Real aragonesa sobre un territorio cuyos límites coincidían básicamente con lo que hoy conocemos como Jacetania.

Su ubicación, en un importante cruce de caminos, favoreció el intercambio y el comercio. Es más, la ruta comercial de norte a sur que cruza el Somport y que enlaza en Jaca con otra importante vía ruta de Este a Oeste, comienza a ser utilizada como vía de peregrinación hacia Compostela a través de la comarca, y adquiere gran importancia en el ámbito cristiano europeo con la aparición del Monasterio de Santa Cristina de Somport, la consolidación de Canfranc como punto estratégico del camino y la existencia de la propia ciudad de Jaca.

En el siglo XVI el miedo a las ideas reformistas lleva a Felipe II a blindar el Pirineo con la construcción de numerosas fortalezas por toda la cordillera, entre las que sobresale la Ciudadela de Jaca. Durante los siglos XVIII y XIX, la ciudad mantiene su importancia estratégica como plaza militar y cabeza de partido judicial. El siglo XX es el siglo de las grandes obras. La estación de ferrocarril de Canfranc, el pantano de Yesa y otras grandes obras que buscan el progreso pero que a su vez fuerzan la crisis de la economía tradicional de montaña y provocan un importante proceso de despoblación.

Hoy el turismo se ha convertido en el principal potencial de la comarca. Sus impresionantes recursos naturales, patrimoniales y culturales, así como el mantenimiento de tradiciones y constumbres convierten a esta comarca en un territorio de grandes atractivos. Además, las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, ubicadas en las inmediaciones del Somport, y la existencia de varios centros de fondo, Candanchú-Le Somport, Lizara (Aragüés del Puerto), Linza (Ansó) y Gabardito (Valle de Hecho) completan esa amplia y variada oferta turística y deportiva.

Municipios (20): Aisa, Ansó, Aragüés del Puerto, Artieda, Bailo, Borau, Canal de Berdún, Canfranc, Castiello de Jaca, Fago, Jaca, Jasa, Mianos, Puente La Reina de Jaca, Salvatierra de Escá, Santa Cilia, Santa Cruz de la Serós, Sigüés, Valle de Hecho y Villanúa.
Capital: Jaca Superficie: 1.857,90 kilómetros cuadrados.


EL ALTO GALLEGO

Delimitado al sur por las sierras de Aineto y Belarra, y el alto de Portalet al norte, es el río Gállego el que articula la que es la comarca pirenaica más pequeña. Sin embargo, sus riquezas naturales y la decidida apuesta de sus gentes por un turismo de calidad ha contribuido a que esa característica pase desapercibida.

Las estaciones de Formigal y Panticosa son las principales ofertas de turismo de nieve y montaña, ya que en verano también se pueden visitar y recorrer, que tiene el Alto Gállego. Pero en los últimos tiempos se está afianzando otros proyectos que, en conjunto, están convirtiendo estas tierras un excelente destino turístico, independendientemente de la época del año en que se visite; este es el caso de la modernización que está registrando el Balneario de Panticosa. El veterano centro será uno de los espacios termales más modernos, que incluye un casino, un centro de alto rendimiento y hoteles de tres, cuatro y cinco estrellas.

La historia también ha dejado su rastro en el Alto Gállego. El paso de los árabes ha quedado plasmado en las numerosas iglesias mozárabes que hay, y que forman la denominada ruta de las “Iglesias del Serrablo” . La tradición, la leyenda y la religiosidad de estos hombres se muestra en una de las muestras floklóricas más importantes del Alto Gállego, la romería y fiesta en honor a Santa Orosia (25 de junio), patrona del municipio de Yebra de Basa y de Jaca, capital de la vecina comarca de La Jacetania, y de todo el Pirineo en general.

Además, el Alto Gállego ofrece la posibilidad de visitar el Museo Nacional de Dibujo “Castillo de Larrés” y el Museo “Ángel Orensanz” y Artes Populares del Serrablo.


SOBRARBE

El pasado histórico del enigmático y lejendario Condado de Sobrarbe ha salpicado de restos arquitectónicos, culturales y patrimoniales una comarca que acoge en su territorio el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, creando así una conjunción perfecta entre el entorno natural y el aprovechamiento e integración del ser humano en él.

Localidades como Chistau, Plan, Tella-Sin y San Chuan de Plan son un buen exponente de esta relación. Un ejemplo de ese pasado histórico es la localidad de Aínsa, con un casco antiguo medieval en el que destaca la Plaza Mayor y el castillo de Aínsa. Escenario en el que cada dos años se representa una de las muestras etnográficas más importantes de estas tierras, La Morisma. El evento se celebra el domingo más cercano al 14 de septiembre y son los propios habitantes los que interpretan y conmemoran la aparición de la Santa Cruz sobre un árbol. Señal que animó en el 725 a las tropas cristianas a reconquistar la localidad que había sido tomada por los moros.

En el legado tradicional cabe destacar también las bajadas de almadias por el río Cinca, recurso hídrico que, junto al río Ara, articula el territorio de Sobrarbe, y los Langostos de Abizanda. Antiguo rico, único en España, que sirve para predecir las cosechas de vino, cereal y aceite, en función del color de los insectos (los langostos) que acuden a la sábana que se emplea para la predicción, y que se celebra en el monasterio de San Victorián. Construido a partir del siglo VI, es uno de los conventos más antiguos de España, declarado Monumento Histórico Nacional.

Municipios (19): Abizanda, Aínsa-Sobrarbe, Bárcabo, Bielsa, Boltaña, Broto, Fanlo, Fiscal, La Fueva, Gistaín, Labuerda, Laspuña, Palo, Plan, Puértolas, EL Pueyo de Aragüás, San Juan de Plan, Tella-Sin y Torla.

Capital: Boltaña es su capital administrativa, mientras Aínsa-Sobrarbe/L'Aínsa-Sobrarbe ostenta la capitalidad en aquellos aspectos relacionados con el desarrollo económico y cultural.

Superficie: 2.202,70 kilómetros cuadrados

RIBAGORZA

La memoria del histórico condado de Ribagorza todavía aflora en este territorio que acoje las cumbres más altas de los Pirineos, concentrados en el parque natural de Posets-Maladeta, y las cuencas de los ríos Ésera, Isábena y Noguera Ribagorzana.

Roda, antigua sede episcopal y capital del condado, con su catedral pone de manifiesto la riqueza y la influencia que tuvieron estas tierras, que hoy tienen en la estación de Cerler, uno de sus principles activos del turismo de invierno. Aunque, cada paso paso por esta comarca es una sopresa y continuo descubrito de tesoros, como puede ser el núcleo medieval de Montañana, entre los embalses de Canelles y Escalés.

El casco antiguo de la capital, Graus, fue declarado Patrimonio de Interés Histórico y Artístico en 1975. Los soportales de la plaza Mayor, la fachada de la Casa Heredia, la Casa Consitorial y la casa Bardaxí demuestran el porqué de esta protección. A este legado arquitectónico hay que sumar la celebración de una curiosa fiesta, declarada de interés turístico, La Mojiganga.

Municipios (34): Arén, Benabarre, Benasque, Bisaurri, Bonansa, Campo, Capella, Castejón de sos, Castigaleu, Chía, Estopiñán del Castillo, Foradada del Toscar, Graus, Isábena, Lascuarre, Las Paúles, Monesma y Cajigar, Montanuy, Pararrúa, La Puebla de Castro, Puente de Montañana, Sahún, Santa Liestra y San Quílez, Secastilla, Seira, Sesué, Sopeira, Tolva, Torre de la Ribera, Valle de Bardagí, Valle de Lierp, Veracruz, Viacamp y Litera, y Villanova.

Capital: Graus

Superficie: 2.459,80 kilómetros cuadrados